TENDENCIAS ACTUALES DE LA EDUCACION FISICA
CONCEPCIÓN PSICOMOTRIZ Y LA EDUCACIÓN FÍSICA DE BASE.
a) La Concepción Psicomotriz.
El origen de la Psicomotricidad se sitúa a comienzos del siglo XX cuando el neurólogo Ernest
Dupré acuñó ese término para describir una serie de actividades de clara intención “reeducativa” con
niños deficientes. Este concepto interrelacionado de psique y motricidad considera que el movimiento
en sí constituye una actividad psíquica consciente, con un objetivo bien definido. Posteriores autores
han remarcado esta dualidad de movimiento y cognición, como Henri Wallon y su “Psicobiología”, Julián
de Ajuriaguerra, Jean Piaget a través de la “Psicología del Conocimiento”, y el “Psicoanálisis” de
Sigmund Freud.
Actualmente, la Tendencia Psicomotricista en nuestras aulas se dirige a tres corrientes de
actuación, todas ellas encaminadas a obtener un grado de desarrollo óptimo en el alumno, a la par que
intenta puntualmente prevenir ciertas inadaptaciones escolares. Dichas corrientes son:
A. Reeducación Psicomotriz: Pierre Vayer y Louis Picq persiguen el restablecimiento al estado
normal del individuo como consecuencia de un trastorno en el ámbito fisiológico, motor o
ambos a la vez.
B. Terapia Psicomotriz: Ajuriaguerra tiene la intención en el ámbito educativo de acercar el
desarrollo de los alumnos lo más posible a la normalidad, cuando éstos presentan algún
problema psicológico y/o fisiológico.
C. Educación Psicomotriz: Varios son los autores que encaminan sus esfuerzos hacia las
primeras edades de los escolares, con la clara premisa de que adquieran una base de
capacidades de movimiento que faciliten una posterior asimilación de contenidos escolares.
Dentro de esta corriente destacan:
1. La corriente Psicopedagógica de Pierre Vayer. Este psicólogo defiende que la
educación psicomotriz, permite lograr en el niño: un buen desarrollo corporal (motriz),
relacionado al control del movimiento en sí mismo; un buen desarrollo mental
(cognitivo), que permite la adquisición de nociones básicas; y un buen desarrollo
emocional (social y afectivo), ya que para él un niño que puede moverse y descubrir el
mundo es un niño bien adaptado y feliz.
2. La Educación Psicomotora de André Lapierre y Bernard Aucouturier. Su corriente es de
metodología no directiva, poniendo al niño en situación de creatividad, siendo el papel
del maestro el de observar y sugerir una búsqueda de resolución motriz. Se pretende
desde este enfoque el desarrollo de todos los aspectos educativos a través del trabajo
vivenciado con el cuerpo y el movimiento del alumno, como medios de relación y
comunicación.
3. La Psicocinética de Jean Le Boulch. Se defiende en esta corriente el desarrollo de las
capacidades fundamentales, a la par que una mejor adaptación al medio social,
primando las experiencias vividas y utilizando dinámicas de grupo en las que se
persigue una estructuración recíproca entre el mundo externo y el mundo interno de los
aprendices.
b) La Educación Física de Base.
Fue en el año 1967, cuando en el INEF de Madrid se toma como referencia el trabajo de Jean Le
Boulch para considerar la Educación Física de Base como una materia dentro del plan de estudios
los profesores de Educación Física. El profesor de dicha asignatura, Julio César Legido Arce, propone
una comprensión más neurofisiológica del movimiento, buscando a través de éste el desarrollo de una
personalidad equilibrada en los alumnos. Como su nombre indica, pretende ser una “base” para la
instauración, desarrollo o potenciación de esquemas motores complejos.
La Educación Física de Base trata el desarrollo de de los aspectos básicos del movimiento para
garantizar los aprendizajes específicos posteriores, de ahí que sea considerada actualmente el eje
vertebrador de todas las programaciones de Educación Física Escolar en las primeras edades. A ello
cabe sumar que no se centra solo en el aspecto motor del individuo, sino que su campo de actuación
abarca también los ámbitos afectivo y social.
Esta corriente ha tenido el influjo de diversos psicólogos americanos que relacionan el desarrollo
integral del aprendiz con la motricidad, como Getman, Cratty, Guilford, Gallaue o Wickstrom entre otros.
También desde la Asociación de Licenciados de Educación Física de la Universidad de Lovaina
se propone que la Educación Física de Base debe centrarse en el desarrollo de la personalidad del
alumnado a través del movimiento corporal mejorando sus conductas motoras. Considera esta
asociación que el aprendiz está en continua relación con el mundo exterior, y que debe buscarse una
autonomía cada vez más real interrelacionando los aspectos cognitivos, afectivos y motores.
Siempre que programamos intentamos que las primeras propuestas que presentemos a nuestros
discentes, sean aquellas centradas en esquemas de base. Pretendemos acertada y racionalmente con
ello que nuestros alumnos y alumnas construyan una “base motriz” sólida y firme que garantice una
disposición personal óptima y eficaz.
Posteriormente será el momento de ser más “específicos” en nuestros propósitos. Y llegado ese
momento comprobaremos si hemos sido capaces de cimentar correctamente el desarrollo motriz de
nuestros educandos, siendo necesaria una vuelta a lo más “básico” en caso de no haberlo hecho de
una manera correcta y ajustada a cada individuo.
3. CONCEPCIÓN DEL JUEGO Y EL DEPORTE.
Fue Thomas Arnold, pedagogo y humanista inglés, el que configuró durante el siglo XIX las
actividades físicas y el Deporte de manera organizada en la escuela que él dirigía en la localidad
inglesa de Rugby. Las introdujo en el currículo escolar de manera novedosa para su época, y aún hoy
este modelo sigue vigente en muchas instituciones educativas de todo el mundo. Este enseñante
estableció la figura del “prefecto”, que no era más que un alumno veterano que era nombrado por el
resto de los alumnos, y cuya misión primordial era supervisar la educación de los más jóvenes. Se
trataba entonces de un perfecto sistema disciplinario en el que el deporte normativo y reglado
encontraba un respaldo ideal en el proceso educativo de los alumnos.
La aceptación social de los acontecimientos deportivos, donde los deportistas son considerados
“casi” héroes, y la asunción del Juego como medio esencial en la existencia humana, justifican de sobra
esta concepción dentro de las clases de Educación Física. Si bien cabe destacar de manera negativa
que hasta hace muy poco era el Deporte el eje central casi exclusivo de las programaciones de nuestra
área, hoy en día comparte protagonismo con otras parcelas dentro de las actividades físicas,
especialmente con el Juego.
El Juego.
Es el Juego el protagonista principal de nuestro “quehacer” diario como profesionales deportivos
escolares. Y no sólo porque encabece un bloque de contenidos del currículo oficial de Educación
Física, sino porque debe considerarse también como una estrategia metodológica que afecta al resto de
contenidos que pretendamos desarrollar en nuestras programaciones. Por lo tanto es el juego un
elemento dual, desde el punto de vista que por un lado es objeto de aprendizaje y por otro constituye
uno de los caminos fundamentales a seguir en la búsqueda de la adquisición de otros contenidos.
Constituye así el Juego una forma de actividad motora, que puede ser reglada o espontánea, con
o sin material, con diversas posibilidades temporales, acogiéndose a diferentes organizaciones y
persiguiendo varias intenciones. Sin olvidar, además, lo atractivo que es para los aprendices, los cuales
encuentran en los ejercicios lúdicos una manera de distraerse a la vez que adquieren todo tipo de
competencias, ya sea este aprendizaje consciente o inconsciente.
Ya en 1922, Frederic Jacobus Johannes Buytendijk, encontró un estudio etimológico donde se
relacionaba el juego con conceptos tales como espontaneidad, movimiento, libertad y entretenimiento,
atributos que a los maestros de Educación Física nos pone en bandeja la utilización más que justificada
del Juego en nuestra área. Juan Torres Guerrero, erudito en el panorama español e internacional de la
Educación Física Escolar, considera el Juego como un contenido en sí mismo, a la vez que nos sirve
como una herramienta para conseguir diferentes objetivos. Destaca su carácter motivante y su cualidad
de “fundamental” en la conducta motriz de los escolares, y su potencialidad como elemento
desarrollador de la socialización de la persona.
Considero de esta manera al Juego como el eje principal de nuestras actividades diarias. Sin
menospreciar a aquellas propuestas que no lo consideran esencial, pienso necesario el tratamiento
planificado de nuestra área desde esta perspectiva, pues son tan diversos los beneficios que aportan
las actividades lúdicas que sería casi un “delito” no aprovecharnos de ellas para vertebrar nuestro
proceso de enseñanza – aprendizaje.
b) El Deporte.
Es José Ignacio Barbero uno de los autores que más ha enfatizado la importancia del Deporte en
los colegios españoles, al considerarlo como configurador de cultura física y encumbrarlo en lo más alto
de la propia filosofía inherente en el currículo oficial de la Educación Física. Además debemos tener
presente que hoy en día el Deporte está siendo entendidos dentro de cuatro enfoques: el deporte
espectáculo (profesional), el deporte amateur, el deporte recreativo, y el deporte escolar.
Obviamente, es el último enfoque el que adoptamos en nuestra área de Educación Física.
Tratamos pues de abordar el hecho deportivo desde una perspectiva inclusiva (participación de todos y
todas de manera equitativa), fomentando el fair-play, el respeto a las normas y reglas, el compromiso
social y colectivo, estimulando la superación personal y la autoestima, y promocionando su empleo en
el tiempo libre en contraposición al sedentarismo preocupante que está instaurado entre nuestros niños
y jóvenes.
Personalmente, creo que sin ser excluyente de otras concepciones, ésta tendencia deportiva
puede utilizarse y modificarse a gusto personal de cada docente, para aprovechar la motivación tan
grande que el deporte en general despierta en nuestro alumnado. Debemos beneficiarnos de la
presentación de nuestras programaciones desde una perspectiva deportiva, lo que atraerá
sobremanera la atención y el interés de nuestros alumnos y alumnas, los cuales actualmente quieren
verse reflejados en nuestros héroes deportivos. Para mí, sin duda, es un recurso presente en la
sociedad actual que debemos utilizar, pues nos facilitará con su presentación el desarrollo del resto
CONCEPCIÓN DE LA SALUD Y DE LA CONDICIÓN FÍSICA.
Esta concepción se ha visto influenciada por las corrientes de los Siglos XVIII y XIX, en concreto
por los objetivos que perseguía la Gimnasia Sueca (de corte analítico), cuyo creador fue Per Henrik
Ling, basada en ejercicios muy localizados y controlados. También el francés Georges Hébert es un
estandarte principal de la Salud como eje central de las actividades físicas. A través de su Método
Natural persigue un desarrollo global de la forma física siempre en contacto con la naturaleza. Y Ya en
el siglo XX surge el movimiento más conocido en la actualidad relacionado con la actividad física y la
Salud: el Fitness.
En España, José Devís Devís y Carmen Peiró Velert proponen una Educación Física basada en
aspectos más cualitativos que cuantitativos, centrada en una positiva experiencia personal dejando de
lado el rendimiento y los objetivos conductuales, e incluyendo aspectos sociales y culturales más
amplios.
Hoy en día está absolutamente aceptado que es beneficioso para todos tener un estado de Salud
óptimo, no incluyendo sólo la ausencia de enfermedad, sino que la “Salud Integral” conlleva también un
estado de bienestar físico, psíquico y social, tal y como propugna la Organización Mundial de la Salud.
Es por ello que la sociedad está concienciada de la importancia capital de nuestra Salud entendida en
los anteriores términos, lo que justifica de sobremanera su inclusión, como así es, en los contenidos
curriculares del área de Educación Física.
Además de ser un contenido en sí, lo que pretendemos los profesionales de Educación Física es
promover entre los alumnos una serie de “Hábitos Saludables”, una serie de conductas aprendidas e
interiorizadas que abarcan tanto la higiene y el cuidado personal, como la prevención de lesiones, el
uso adecuado de materiales y espacios, la correcta realización de las actividades físicas y la
consolidación de hábitos de trabajo “saludables” (en el sentido amplio de esta acepción).
Con esa intención, en el área de Educación Física se aborda la Salud desde los siguientes
enfoques:
a) Enfoque Preventivo: desde el punto de vista de prevenir cualquier situación
contraproducente en la realización de una actividad física. No merece la pena que
nuestros alumnos asuman más riesgos de los necesarios a la hora de utilizar su cuerpo,
ya sea para divertirse como para competir. Es por ello que debemos ser previsores y,
sobre todo, enseñar a nuestros alumnos y alumnas a que sepan (por ellos mismos) valorar
las medidas a tener en cuenta antes, durante y después de realizar cualquier actividad
física.
b) Enfoque Compensatorio: intentando subsanar el sedentarismo que hoy en día
predomina entre nuestros niños y niñas, tanto en su tiempo libre como en el tiempo
escolar. La motivación, el interés y la búsqueda de una intención clara deben ser los
pilares en la que nuestros alumnos y alumnas sustenten su aprendizaje. Pero deben
asumir e interiorizar que la mejor manera de vencer al “inmovilismo corporal” es encontrar
un interés, un objetivo, una meta física.
c) Enfoque Anatómico-Funcional: desarrollando una condición física de base (a nivel
cardiovascular, de resistencia y de flexibilidad) que sustente cualquier posterior realización
CONCEPCIÓN EXPRESIVA Y COMUNICATIVA.
Diferentes escuelas y movimientos relacionados con las actividades físicas son los que apoyan
una tendencia escolar de la Educación Física basada en la expresión y la comunicación de conductas
motrices. Tanto la Escuela Alemana como la Gimnasia Escolar Austriaca, los movimientos
psicomotricistas y la Gimnasia Jazz que ideó Mónica Beckman, defienden el equilibrio psico-físico del
individuo a través de situaciones de expresión y comunicación motriz.
La Expresión Corporal está oficialmente justificada dentro del área de Educación Física, desde el
momento en que está presente como parte importante de los contenidos curriculares para la Educación
Primaria. En ellos abarca conceptos, procedimientos y actitudes centradas en el gesto, la postura
corporal, las cualidades del movimiento o el ritmo, siempre orientados hacia una finalidad expresivocomunicativa. Toma entonces un enfoque dirigido a la práctica de actividades físicas orientadas a la
manifestación de emociones, ideas y sentimientos, hacia la creatividad, y al placer del movimiento.
Tiene además la Expresión Corporal el valor añadido de poder usarse como medio para
promover y alcanzar el desarrollo de las habilidades perceptivo-motoras, tan importantes y necesarias
en la conformación de las capacidades físicas básicas que perseguimos en nuestros alumnos y
alumnas.
Finalmente, cabe reseñar que son variados los “instrumentos” de los que disponemos los
especialistas de Educación Física, para aplicar esta concepción de expresión y comunicación en
nuestras sesiones. Hablamos en concreto de la exploración expresiva del cuerpo, del espacio y del
tiempo; la mímica, la danza y la dramatización; los cuentos motores; la experimentación rítmica; la
creatividad individual y colectiva; o las producciones comunicativas y expresivas espontáneas.
Tradicionalmente, los profesionales de la Educación Física hemos sido muy injustos con la
Expresión Corporal, ya que si bien sí hemos trabajado con ella dentro de nuestras programaciones, no
hemos solido hacerlo de una manera integral, sino que más bien la hemos “metido con calzador” dentro
de una unidad didáctica específica (normalmente presentada de manera excesivamente superficial y
acelerada).
Por suerte, esta consideración ha cambiado muchísimo, ya que tanto el aumento de la formación
permanente específica en este ámbito, como el gusto e interés tanto de docentes como de alumnos por
las actividades expresivas, han provocado su cada vez más presencia e importancia dentro de nuestras
clases de Educación Física.
6. CONCEPCIÓN DE ACTIVIDADES EN LA NATURALEZA.
Si bien desde la antigüedad se ha relacionado en todas las civilizaciones la actividad física y el
medio natural, debemos a Robert Badem el inicio formal con tintes marcadamente educativos de una
autentica propuesta física educativa en el medio natural. Fue este pensador en el año 1907 el que
constituyó el movimiento “Boy Scout”, con el que pretendía que los infantes se “enfrentaran” a la
naturaleza, solos o en grupos, para alcanzar un objetivo concreto. Con ellos se pretendían básicamente
tres intenciones:
1. Proponer de manera hedonista una alternativa al deporte clásico.
Presentar la naturaleza en sí como un medio muy adecuado para desarrollar diversos
tipos de aprendizajes.
3. Promover una educación ecológica por medio de la actividad física que compense a una
sociedad centrada en el consumo y los servicios
Realmente, es la concepción de la Educación Física que más dificultades presenta para poder
aplicarse dentro del actual contexto escolar. Exige, en muchas ocasiones, desplazarse fuera del recinto
escolar, con la consiguiente organización previa que ello conlleva. Pero son circunstancias y exigencias
que se verán minimizadas con los grandes beneficios que obtendremos durante y tras la realización de
este tipo de actividades.
Las posibilidades de que disponemos para orientar nuestras clases hacia esta tendencia
ecológica de la Educación Física son variadas y abiertas a diversas combinaciones entre ellas y a la
creatividad de los docentes y a las sugerencias de los aprendices. Se puede abordar esta concepción
de actividades en la naturaleza a través de: marchas sobre diversos terrenos y espacios, acampadas de
diferentes duraciones, montañismo, juegos al aire libre de diversa tipología, actividades de orientación
dentro y fuera del recinto escolar, juegos de observación en entornos circundantes al centro o algo más
alejados de éste y, dependiendo del entorno próximo a nuestro centro educativo, esquí, patinaje, juegos
acuáticos, rallies fotográficos… y cualquier actividad cuyo objetivo principal sea la interrelación de los
alumnos con el medio natural y su aprovechamiento, respeto y conservación.
Se trata, en definitiva, de una propuesta educativa basada en la actividad de los alumnos y
alumnas, con objetivos tan integrales como el desarrollo de conocimientos, la convivencia eficaz, la
mejora de la condición física, el incremento

Muy buena información actual de gran importancia 👍🏼
ResponderEliminarMuy interesante
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